En 2009, BG Products adquirió un Ford Taurus SHO (berlina que se sitúa en el mercado estadounidense por encima del Mondeo —allí llamado Fusion—) con un motor 3,5 l V6 de inyección directa de gasolina EcoBoost con doble turbocompresor. Según Ford, este propulsor tenía «un mayor rendimiento, mejor economía de combustible y menos emisiones de CO2» en comparación con un motor de aspiración natural.

Con él, BG Products quería probar tanto la efectividad de sus productos con una prueba dinámica en condiciones normales de conducción, como conocer en profundidad este propulsor de inyección directa de doble turbocompresor para poder proporcionar las mejores soluciones para el mercado.

Este es el resultado de la prueba tras las primeras 55.000 millas (88.514 km).

La prueba: sin BG Products, problemas a los 24.000 km

Durante las primeras 30.000 millas (48.000 km), al Taurus no se le añadió ningún producto de BG. Cada 5.000 millas (8.000 km aprox.), los profesionales de la compañía realizaron un cambio de aceite, recolectaron datos del sistema de combustible utilizando una máquina de diagnosis, hicieron fotos de la admisión y realizaron un análisis del sistema de fluidos.

Incluso en el primer chequeo (a las 5.000 millas), las imágenes del boroscopio/endoscopio mostraron la formación de depósitos en la válvula de admisión.

En cada revisión posterior, los profesionales de BG Products vieron que la acumulación de depósitos continuaba en las válvulas de admisión y los puertos de admisión (con una fuerte contribución de depósitos de gases del cárter).

Alrededor de las 15.000 millas (24.000 km), sus conductores notaron una pérdida de potencia. La dilución de combustible comenzó a las 10.000 millas y ocurrió en cada revisión hasta las 40.000.

En la revisión de las 30.000 millas, los técnicos de BG Products realizaron el Servicio de Inyección Directa, agregando el restaurador de la compresión BG EPR y el limpiador/protector de inyectores de gasolina BG 44K. Los resultados fueron un 8,2% de ganancia en caballos de potencia y ​​una enorme ganancia de 27,1 Nm más de par motor.

Así, los conductores notaron una mejora evidente de la aceleración. Además, en los vídeos con el boroscopio/endoscopio se pudo ver que BG 44K limpió la tapa del pistón y los depósitos del inyector.

Cerca del final de la prueba, aproximadamente a las 55.000 millas, los profesionales de BG Products comenzaron a notar más problemas de rendimiento.

Fin del experimento: BG funciona

La conclusión de la prueba, de dos años de duración, fue que BG 44K® ayuda a mantener un alto rendimiento (cámaras de combustión limpias, inyectores limpios), hasta que se forman los suficientes depósitos en los puertos/válvulas de admisión como para afectar el flujo de aire.

“Hasta que las mejoras de diseño aborden la contribución negativa de los vapores del cárter (que crean depósitos de admisión), los motores de inyección directa (GDI) continuarán teniendo problemas de acumulación de depósitos de admisión. Estos motores simplemente carecen del enjuague de combustible necesario y tradicional que proporciona el inyector indirecto. Las altas temperaturas experimentadas por la punta del inyector de combustible también contribuyen de manera importante a los problemas en la conducción ”, señalan los expertos de BG Products.