//Los problemas con el etanol: cómo proteger los motores de gasolina

Los problemas con el etanol: cómo proteger los motores de gasolina

La llegada del nuevo etiquetado de los combustibles —obligatorio tanto en los surtidores de las gasolineras como en los vehículos— ha ‘destapado’ una realidad con la que convivimos desde hace mucho tiempo: sí, la gasolina lleva también etanol. El nuevo etiquetado de combustibles exige su identificación tanto en la gasolina de 95 octanos como en la 98.

El etanol es un biocombustible obtenido de la fermentación de azúcares de origen vegetal (caña de azúcar, remolacha, maiz…) y que lleva años en el mercado como parte de una apuesta de diferentes países para reducir el uso y dependencia de los combustibles derivados del petróleo como es la gasolina.

En España, es común la presencia de etanol en los carburantes identificados como E5 y E10, entendiéndose como gasolina con un 5% de etanol (E5) o un 10% (E10). También se comercializa el carburante E85 con una combinación de etanol al 85% y gasolina al 15% restante.

De este modo, la gasolina de 95 octanos se comercializa como E5, mientras que la de 98 octanos lo hace tanto en E5 como E10. Gracias a las propiedades del etanol, su mayor protagonismo en la mezcla permite alcanzar un mayor octanaje. De ahí que algunos fabricantes de coches detallen la potencia máxima de sus coches con dos valores, uno con gasolina convencional y otro usando E85.

Pros y contras del etanol

El etanol tiene ventajas, pero también algunos inconvenientes. Entre algunos de los pros podemos mencionar que, en general, se requiere menos energía para crear etanol que gasolina. Además, su generación da como resultado subproductos utilizables (por ejemplo, productos alimenticios para ganado).

Sin embargo, la mayoría de los conductores probablemente desconozca sus efectos negativos en los vehículos. Así, a pesar de ciertos beneficios medioambientales, es un combustible corrosivo, e incluso cuando se mezcla con gasolina puede dañar los componentes de su vehículo, especialmente con el tiempo. Además, los vehículos ofrecen una ratio de kilómetros por litro sustancialmente más baja.

Efectos negativos

Respecto a los efectos negativos, existen dos problemas. Por un lado, tenemos la compatibilidad de los motores con el etanol. Por regla general, la mayoría de los motores que circulan en España es compatible con gasolina E5 y E10, es decir, hasta con un 10% de etanol (no suele haber problemas con los vehículos posteriores al 2000, cuando comenzó a expandirse su uso).

En el manual del vehículo aparecerá especificado el grado de compatibilidad con combustibles alternativos y el mínimo octanaje a usar. También es común que estas indicaciones aparezcan junto a la boca de llenado del depósito.

Y si el coche de tu cliente es anterior al 2000 lo más seguro es que también sea compatible, aunque, hay probabilidades de que no, algo que puede preocupar teniendo en cuenta el parque de vehículos de más de 20 años que sigue en circulación.

El uso de combustibles E5 o E10 en un motor no adaptado puede producir averías. Las más habituales son las que tienen que ver con las gomas, plásticos y siliconas dado que el etanol ataca estos materiales si no han sido diseñados para ello. No serían averías inmediatas, pero sí de una degradación progresiva que puede tener consecuencias más graves como la obstrucción de bombas de alimentación o inyectores.

Asimismo, las propiedades de lubricación del etanol son inferiores a las de la gasolina, un aspecto importante para motores muy antiguos donde el uso de combustibles de bajo contenido en azufre ya es un inconveniente.

En cuanto al segundo problema, sea o no el motor compatible, el etanol aumenta los depósitos en el motor, lo que afecta negativamente a la manejabilidad, a la durabilidad de los componentes y a la eficiencia del motor. En otras palabras, el uso prolongado de etanol reducirá sustancialmente su vida útil.

¿Las buenas noticias? Hay una solución

Ethanol Fuel System Defender de BG es una manera fácil y económica de prevenir los efectos negativos del etanol. Después de cada cambio de aceite, instalar el producto defensor del sistema de combustible protegerá los colectores de admisión, puertos, válvulas y cámaras de combustión del coche de tu cliente de los efectos corrosivos del etanol, aumentando sustancialmente su vida útil y previniendo innecesarias (y mucho más caras) reparaciones.

BG Products también ofrece productos adicionales para proteger al motor de los efectos negativos del etanol. Dado que el combustible mezclado con etanol es un absorbente de humedad, a menudo conduce a la condensación de humedad en los componentes de su motor, BG Ethanol Fuel System Drier ayuda a que el agua y la humedad pasen a través de su sistema de combustible sin acumular o causar daños a la combustión.

Finalmente, BG Ethanol Corrosion Preventer se puede usar como medida preventiva contra el combustible mezclado con etanol. Este producto evita la oxidación del combustible y la formación de depósitos y promueve la estabilidad a largo plazo de los componentes del motor.

No adoptar un enfoque proactivo mediante el uso de productos diseñados específicamente para prevenir los daños del etanol, provocará que el vehículo de tu cliente tenga problemas más pronto que tarde, algo que el profesional del taller debe hacer saber.

Si quieres evitar los daños causados por el etanol y mantener los componentes de los motores de gasolina de tus clientes en buenas condiciones de funcionamiento, confía en BG Products.

Por |2019-03-28T18:54:15+00:00marzo 28th, 2019|Noticias|Sin comentarios

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