Los vehículos modernos cuentan con un sistema (“oil life monitor” normalmente en inglés) que calcula el estado del aceite de motor para advertir al usuario del momento en que es necesario realizar la sustitución del lubricante. Para ello, estos sistemas se sirven de complejos algoritmos que calculan el uso y desgaste del fluido en función de su uso diario.

Dicho algoritmo tiene en cuenta para ello la carga del motor, la temperatura del aceite, la velocidad media o las condiciones ambientales, entre otros muchos factores. De este modo, usa dicha información para realizar el cálculo de la calidad y situación de conservación del aceite. Y eso es algo que, sin duda ofrece muchas ventajas de cara al usuario.

Ayuda a maximizar los intervalos de cambio del aceite

Dichos sistemas estiman la llegada del momento del cambio de aceite basándose en las características de conducción y uso que el conductor hace de su vehículo. De este modo, habrá conductores que deberán realizar el cambio del aceite del motor antes que otros que conducen un mismo modelo de automóvil. Todo depende de los hábitos y condiciones en las que se desarrolla la conducción. De este modo, el sistema trata de asegurar al conductor de que el lubricante se encuentra en condiciones óptimas para el funcionamiento del motor.  Así, maximizan el ciclo de uso del aceite reduciendo, en algún caso, los costes de mantenimiento.

Recuerda al conductor cuándo cambiar el lubricante

Efectivamente, la tecnología aquí hace que no sea necesario que el automovilista recuerde cuándo ha llegado el momento de pasar por el taller para cambiar el aceite de su automóvil. Los vehículos que cuentan con algún sistema de monitorización del ciclo de vida del aceite ofrecerán al conductor información sobre el porcentaje de vida útil restante del aceite y del momento en que es necesario cambiar el lubricante.

Inconvenientes del sistema

Pero no todo son ventajas. El principal pero reside en que, para ofrecer toda esta información, este tipo de sistemas tiene que hacer alguna que otra asunción. Y todos sabemos qué pasa cuando nos basamos en suposiciones. Concretamente, el problema viene al asumir que se ha empleado, por ejemplo, una determinada calidad de aceite que no tiene necesariamente por qué estar al nivel de lo supuesto por el algoritmo; el nivel del propio aceite o el hecho de que cuando llegue el momento de cambiar el aceite ya se haya sustituido.

Por eso, y como profesionales del mantenimiento del automóvil, nada como saber transmitir al conductor los beneficios de hacer las cosas bien: de convertir esas suposiciones en hechos para que el conjunto del automóvil se beneficie de un adecuado cambio de aceite.

¿Cómo? Es sencillo:

  1. Usaremos el limpiador de motor BG EPR®.
  2. Volveremos a contar con un aceite de la máxima calidad. Para ello usaremos el protector de aceite BG MOA®.
  3. Lo mas importante: asegurarnos de reemplazar conveniente el aceite, con un fluido de las características señaladas por el fabricante, en la cantidad indicada.

Cuando el vehículo nos avisa de que ha llegado el momento de cambiar el aceite, es el momento de acudir al taller para hacerlo. Tenemos que saber transmitírselo a nuestro cliente, haciéndole ver las ventajas que para su automóvil tiene realizar un cambio de aceite después de haber limpiado convenientemente el sistema de lubricación y utilizando productos de la más alta calidad.

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