BG Products ayuda a superar la ITV ¿sabes cómo?

BG Products ayuda a superar la ITV ¿sabes cómo?

Uno de los momentos del año que mayor preocupación supone para muchos automovilistas suele ser la Inspección Técnica de Vehículos (ITV), sobre todo, si el vehículo que se somete a la prueba tiene ya una edad. Y de todas las comprobaciones que realizan los inspectores de la ITV, la que mayor nivel de estrés provoca es la que dictamina si los niveles de emisiones están dentro de los márgenes legales homologados por el fabricante del vehículo.

Buena parte del resultado en esta prueba dependerá del estado de la mecánica del vehículo, y no son pocos los puntos de ésta que pueden fallar con el consiguiente suspenso. Es aquí donde el taller adquiere su protagonismo, ya que el cliente acudirá a nuestras instalaciones para que demos solución a su problema y pueda volver a la estación de ITV y superar la prueba de gases, esta vez, sin ningún problema.

Y para conseguirlo, el profesional del mantenimiento y reparación de vehículos tiene la solución al alcance de su mano, gracias a BG Products

La prueba de gases en la inspección técnica de vehículos

En 2021, las estaciones de ITV detectaron algo más de 1,30 millones de defectos graves en la categoría de ‘Emisiones contaminantes’. Esto supone la tercera categoría con mayor número de fallos de este tipo (aquellos que conllevan una inspección desfavorable), con el 15,74 % del total de defectos graves.

Es más, en el caso concreto de los turismos (categoría M1) ese porcentaje alcanzó el 19,67%. Dicho de otra forma, uno de cada cinco defectos graves en las ITV españolas en 2021 fueron detectados en la prueba de gases.

Sin embargo, no hace falta irse tan lejos en el tiempo. En las inspecciones realizadas el pasado julio en la Comunidad de Madrid, de los 46.180 vehículos rechazados en la primera inspección (de un total de 248.486), fue el capítulo de emisiones contaminantes el que presentó el porcentaje más alto de rechazos con un 51,16%.

Aprobados en la ITV, gracias a BG Products

Los usuarios de los vehículos diésel se ven sometidos a una gran variedad de problemas que van desde humo excesivo a combustible gelificado en el invierno. Cuando los inyectores se obstruyen parcialmente, el combustible no se atomiza adecuadamente dando como resultado una combustión insuficiente, excesivo humo de escape y pérdida de potencia.

Así, para conseguir que el cliente de nuestro taller supere a la primera la prueba de gases en la ITV, BG Products tiene una solución tan efectiva para tu cliente como rentable para tu negocio: BG DFC Plus, con mejorador de cetano.

Esta solución mantiene limpios los componentes y los inyectores del sistema de combustible, impide la gelificación del carburante, corrige el ensuciamiento de la boquilla, reduce el humo de escape y protege las piezas del motor contra el óxido y la corrosión.

BG DFC Plus, con un agente lubricante que protege contra los efectos del diésel con bajo contenido de azufre, se añade directamente al depósito, mezclándose fácilmente con el gasóleo. Además, no contiene alcohol y su uso no daña al catalizador ni al filtro de partículas diésel o el sensor de oxígeno (sonda lambda).

En resumen, BG DFC Plus, acondicionador diésel de uso profesional que eleva la clasificación de cetano diésel en valores de 3-7, es ideal para incluir en las operaciones de pre-ITV que realicemos en el taller, y con el que permitiremos que nuestros clientes superen con mayor facilidad la inspección técnica de vehículos.

BG DFC Plus es un ejemplo más de cómo BG Products y Guaja Trading ayudan a los negocios de mantenimiento y reparación de vehículos a generar más ingresos, optimizar sus recursos y mejorar su rentabilidad ¿Aún no nos conoces?

 

Cómo ayudar al cliente del taller a superar la prueba de gases en la ITV con operaciones rentables para tu negocio

Cómo ayudar al cliente del taller a superar la prueba de gases en la ITV con operaciones rentables para tu negocio

Cuántas veces ha llegado un cliente a tu taller y te ha dicho: “No he pasado la ITV del coche por la prueba de gases ¿Qué puedes hacer para ayudarme a aprobarla?”. Gracias a BG Products, la respuesta es más que sencilla… y rentable para tu negocio como veremos.

Regresando a nuestro cliente, en la mayoría de las ocasiones, ese suspenso se podría haber evitado. En primer lugar, con algo tan sencillo como una revisión pre-ITV en tu taller. Incluso, un “paseo” de 25-30 km a buen ritmo (a 3.000 rpm), mejor por autopista o autovía para asegurarnos una velocidad sostenida, justo antes de pasar la inspección podría haber sido suficiente para superar la prueba de gases en la inspección técnica.

La prueba de gases en la ITV: un quebradero de cabeza para muchos conductores

Y es que, desde que entró en vigor en 2018 la última regulación sobre las inspecciones técnicas de vehículos en España, la prueba de gases es, probablemente, la que más quebraderos de cabeza provoca a los automovilistas.

No en vano, según los datos del Ministerio de Industria, mientras en 2016 el 13,26% del total de defectos graves detectados en las ITV de toda España correspondió a ‘Emisiones contaminantes’, ese porcentaje alcanzó el 16,95% en 2020 (el 17,93% en 2019).

Aún peor, este problema con la prueba de gases en la ITV es todavía más serio en los turismos: mientras en 2016 suponían el 17,21% del total de defectos graves en este tipo de vehículos, en 2020 fueron el 21,23% (el 23,07% en 2019). Es decir, uno de cada cinco suspensos en la ITV de los turismos fue por la prueba de gases.

Apuntamos el dato de 2019, pues en 2020 acudieron a la inspección técnica un 5% menos de vehículos que un año antes por las restricciones impuestas por la pandemia, y que llegaron a cerrar las ITV de toda España entre marzo y mayo.

El cetano y otros problemas de los motores diésel

Si bien un mantenimiento periódico y una conducción moderada permiten mantener en buen estado los vehículos, una ‘ayuda’ extra facilita aprobar la ITV a la primera, especialmente, en lo que se refiere a la prueba de gases de los vehículos con motor diésel.

Y es que, debido a la variación de la calidad del gasóleo, los vehículos con estos propulsores se ven sometidos a multitud de problemas que van desde un humo excesivo al combustible gelificado en invierno. Cuando los inyectores se obstruyen parcialmente, el combustible no se atomiza adecuadamente dando como resultado una combustión insuficiente, un excesivo humo de escape y una acusada pérdida de potencia.

En este sentido, es relevante el nivel de cetano, clave para el funcionamiento del motor diésel: a mayor nivel de cetano, menor es el retraso de la ignición y mejor es la calidad de la combustión. Y es que el gasóleo, por ley, tiene un muy bajo contenido en azufre para reducir las emisiones, con lo que no tiene suficiente lubricidad, algo que puede llegar a dañar las bombas de combustible en algunos motores.

Las soluciones de BG Products para la prueba de gases en la ITV

Sin embargo, BG Products tiene una solución para este problema. Así, con BG DFC Plus, con mejorador de cetano, mantendremos limpios los componentes y los inyectores del sistema de combustible, impediremos la gelificación del combustible, corregiremos el ensuciamiento de la boquilla, reduciremos los humos de escape y protegeremos las piezas del motor contra el óxido y la corrosión.

BG DFC Plus, con un agente lubricante que protege contra los efectos del diésel con bajo contenido de azufre, se añade directamente al depósito, mezclándose fácilmente con el gasóleo. Además, no contiene alcohol y no daña al catalizador ni al filtro de antipartículas ni a la sonda lambda (sensor de oxígeno).

En resumen, BG DFC Plus, acondicionador diésel de uso profesional, es ideal para incluir en las operaciones pre-ITV que realicemos en el taller, y con el que permitiremos que nuestros clientes superen con mayor facilidad la prueba de gases en la ITV.

No obstante, si ya es tarde y, como en el caso del principio de este post, el cliente acude a nosotros con la ITV desfavorable por la prueba de gases, el profesional del taller puede optar por dos soluciones tan efectivas para el coche de su cliente como rentables para su negocio. Dos soluciones, en función de dónde esté localizado el origen de los ‘malos humos’.

Si, por ejemplo, lo que está provocando el exceso de emisiones en la prueba de gases de la ITV es la válvula EGR, podemos recomendar un Servicio EGR en dos pasos, usando limpiadores de válvulas EGR que suavizan y eliminan los depósitos de carbonilla de la válvula, el enfriador y las vías que conducen al colector de admisión, sin necesidad de sustituirla.

Otra solución: el servicio de restauración del filtro antipartículas

Asimismo, BG Products pone a disposición del taller otra solución si el problema reside en el filtro antipartículas (FAP o DPF, por las siglas en inglés de diesel particulate filter). Y es que cuando se acumula gran cantidad de carbonilla, ésta se compacta, pasando a convertirse en ceniza y hollín, obstruyendo el sistema. Y para solucionarlo, la alternativa rentable que propone BG Products es el Servicio de restauración del DPF y del sistema de emisiones.

Con el Servicio de restauración del DPF y del sistema de emisiones de BG Products atacamos el problema real: una combustión deficiente y, como consecuencia, la acumulación de hollín y ceniza ¿Y cómo lo solucionamos? Con una limpieza completa desde la admisión hasta el filtro antipartículas.

Estas soluciones son más ejemplos de cómo BG Products y Guaja Trading ayudan a los negocios de mantenimiento y reparación de vehículos a generar más ingresos, optimizar sus recursos y mejorar su rentabilidad ¿Aún no nos conoces?

Cómo limpiar el filtro antipartículas y el sistema de admisión con una solución tan eficaz como rentable para el taller

Cómo limpiar el filtro antipartículas y el sistema de admisión con una solución tan eficaz como rentable para el taller

Muchos conductores desconocen la existencia del filtro de partículas (FAP o DPF, por las siglas en inglés de diesel particulate filter) hasta que el coche les deja tirados o les aparece la advertencia de error o avería en el sistema anticontaminación.

En ese momento, por fin, les suelen explicar en el taller lo que no les explicaron al comprar el coche: que deben conducir a altas revoluciones y que conviene sacarlo de vez en cuando a la carretera para que los sistemas anticontaminación puedan ‘autolimpiarse’ mediante los ciclos de regeneración, como vimos en otro post del blog de BG Products.

¿Y qué pasa si el sistema no se limpia correctamente? Si el vehículo no alcanza la temperatura necesaria para que el sistema de regeneración funcione correctamente —incluso aun así—, el filtro de partículas acabará dando problemas con el paso de los kilómetros ¿Por qué?

Como ya hemos contado, durante la combustión no todo el combustible se quema. Tanto la gasolina como el diésel dejan residuos y se genera la temida carbonilla. Este residuo aparece porque el azufre y los metales generan un desecho muy resistente —capaz de aguantar temperaturas de más de 900ºC—que se adhiere a cualquier parte y obstruye todo a su paso.

Bien es cierto que los filtros DFP (o FAP) cada vez son más sofisticados y aunque el funcionamiento es similar, ahora están más cerca del motor para así contar siempre con una temperatura más elevada y prescindir en la medida de lo posible de las postcombustiones de la regeneración activa (en los últimos DPF, el propio filtro antipartículas se encuentra junto al catalizador y este está pegado a la conexión del turbo).

¿Sabe el coche que hay que limpiar el filtro antipartículas?

La ECU del vehículo es capaz de conocer cuándo el filtro de partículas está saturado mediante unos sensores que miden la presión antes de pasar a través del filtro de partículas así como la presión existente después de hacerlo. Con estas dos medidas de presión se calcula lo que se conoce como presión diferencial: cuanto mayor sea ésta, mayor volumen de obstrucción hay y es el momento de activar las regeneraciones.

Si estas regeneraciones se producen y no surten efecto, la centralita lanza el aviso relativo a la limpieza del filtro de partículas. Y lo habitual es que se active el modo de ‘Emergencia’ del motor.

La solución rentable de BG Products

Por tanto, al abusar de la conducción urbana y de los trayectos cortos se están abortando constantemente las regeneraciones activas y sin ellas, el correcto funcionamiento del filtro es casi imposible debido a la acumulación de partículas.

Y cuando se acumula una gran cantidad de carbonilla, esta se compacta, pasando a convertirse en ceniza y hollín, obstruyendo el sistema por lo que sólo nos quedan unas pocas opciones: la limpieza del filtro de partículas en máquina de aire y agua, o con ultrasonidos, descarbonización por pirolisis, su sustitución… o la alternativa rentable que propone BG Productos: el servicio de restauración del DPF y del sistema de emisiones.

La opción del cambio del filtro antipartículas es, sin duda, la más cara para el cliente por lo que es probable que pida alternativas (si las hay). Entonces, éstas se reducen a las limpiezas (sea por el método que sea), que implican operaciones de desmontaje, lo que aumenta el tiempo (y el coste) de la intervención; o a la descarbonización, que no siempre es conveniente. Además, en el caso de las limpiezas no habremos solucionado el problema: sólo retiraremos la suciedad pero ésta volverá a acumularse.

Sin embargo, con el servicio de restauración del DPF y del sistema de emisiones de BG Products ataca el problema real: una combustión deficiente y, como consecuencia, la acumulación de hollín y ceniza. Y es que limpiar un DPF de forma aislada solo aplazará el problema, no lo curará, mientras que con el servicio de restauración del DPF y del sistema de emisiones de BG Products conseguimos una limpieza completa desde la admisión hasta el filtro antipartículas.

¿Y cómo funciona?

Para llevarlo a cabo, el profesional del taller únicamente necesita la máquina de limpieza BG 12Q VIA PN 9300 y BG DFP & Emissions System Restoration PN 2581. Acoplada al sistema de admisión de aire, la química avanzada de PN 2581 dispersa efectivamente los hidrocarburos desde la admisión hasta el DPF para quemarlos y enviarlos por el tubo de escape.

El proceso, que controla el flujo de entrada de aire y la EGT (siglas en inglés de temperatura de los gases de escape) a niveles muy precisos, utilizará la química y el calor para limpiar la admisión, los inyectores y el DPF. Una limpieza posterior de los anillos del pistón restaurará la compresión para un ahorro de combustible óptimo y una reducción de la producción de hollín y ceniza.

Una vez realizado el servicio, que debe realizarse con una herramienta de diagnosis para mantener las rpm del motor, temperaturas y presiones en el sistema de escape, habremos restaurado la eficiencia del combustible y la potencia del motor, así como el rendimiento del filtro antipartículas, lo que reduce las emisiones contaminantes.

El servicio de restauración del DPF y del sistema de emisiones de BG Products es un ejemplo más de cómo BG Products y Guaja Trading ayudan a los negocios de mantenimiento y reparación de vehículos a generar más ingresos, optimizar sus recursos y mejorar su rentabilidad ¿Aún no nos conoces?

La solución para que el filtro antipartículas saturado del vehículo del cliente del taller recupere sus prestaciones

La solución para que el filtro antipartículas saturado del vehículo del cliente del taller recupere sus prestaciones

El filtro antipartículas, también conocido como FAP o DPF (Diesel Particle Filter), es un dispositivo ubicado en el sistema de escape que se encarga de retener las partículas sólidas generadas por los motores durante la combustión. Una vez que el filtro está ‘lleno’, las incinera, reduciendo las emisiones contaminantes. Este proceso se denomina regeneración.

Los FAP son cada vez más comunes en los vehículos actuales debido a los constantes cambios en las regulaciones de emisiones de gases. De este modo, los filtros de partículas de los automóviles con motores de gasolina son ahora tan comunes como en los de gasóleo.

Por ello, cada vez más conductores acuden al taller con la luz ‘DPF’ encendida en el cuadro de instrumentos que indica una obstrucción del filtro, sin saber qué es o cómo solucionarlo. En ocasiones, circular a una velocidad sostenida durante unos kilómetros y el motor ligeramente revolucionado (en torno a las 3.000 rpm) suele ser suficiente. Sin embargo, en los escenarios más complicados este ‘truco’ no basta…

¿Cómo funciona el filtro antipartículas?

Al igual que cualquier otro filtro del motor, el FAP o DPF filtra o atrapa las partículas producidas en el sistema de escape, que deben eliminarse regularmente para mantener el buen funcionamiento del vehículo.

El filtro antipartículas necesita limpiarse de forma continua con el mencionado proceso de regeneración. Ya sea mediante regeneración activa, pasiva o forzada, el hollín acumulado se quema a alta temperatura (alrededor de 600ºC), realizando una efectiva regeneración del filtro, listo para seguir realizando su función.

¿Por qué se satura?

Cada vehículo, incluso cada motor, tiene sus razones por las que el filtro antipartículas se satura. Así, la tasa de partículas generadas por el motor, la calidad del combustible o del aceite, el estilo de conducción, incluso la ubicación del filtro en el sistema de escape puede contribuir a que éste se bloquee más fácilmente o que le cueste más regenerarse totalmente.

En general, los problemas se producen en vehículos que circulan habitualmente en entornos urbanos con trayectos cortos y a bajas revoluciones, donde el proceso de regeneración no llega a ser completado.

De igual forma, en los vehículos con sistemas FAP y con mucho kilometraje y un pobre mantenimiento, cada vez es más difícil que la regeneración se realice de forma completa. Por ello, es labor del profesional del taller ‘prescribir’ el mantenimiento periódico de los vehículos a sus clientes.

¿Cómo prevenir que se sature el filtro antipartículas?

Existen varias acciones o hábitos, complementarios entre sí, que ayudan a evitar el bloqueo del filtro antipartículas. Estos serían los más comunes a recomendar al cliente del taller:

ATENCIÓN A LOS LUBRICANTES UTILIZADOS. Si no se utiliza el aceite correcto, especificado para el motor de cada vehículo, se puede aumentar considerablemente la acumulación de hollín en el filtro antipartículas. Los lubricantes Low SAPS (Sulfated Ashes Phosphorus Sulfur), por ejemplo, dejan bajos niveles de cenizas sulfatadas, fósforo y azufre, sin perjudicar el funcionamiento de los sistemas de postratamiento de los gases del escape. Gracias a ello los vehículos mejoran el funcionamiento de los catalizadores y los filtros antipartículas, además de cumplir con la norma Euro de emisiones.

USAR COMBUSTIBLES DE CALIDAD. Y es que el uso de carburantes de baja calidad, con más impurezas, también puede contribuir a la acumulación adicional de hollín.

ALTERNAR CONDUCCIÓN URBANA Y EXTRAURBANA. No todos usamos nuestros vehículos de la misma manera, pero si sólo lo utilizamos por ciudad, experimentaremos una acumulación más rápida de hollín en el sistema FAP, ya que el proceso de regeneración no puede ser completado en un ciclo corto de conducción en ciudad o alrededor de ella.

En este sentido, cabe recordar que la regeneración del sistema FAP depende de la temperatura para llevar a cabo el proceso, en torno a 600 ºC, por lo que una gran cantidad de viajes cortos y una conducción a baja velocidad, no proporcionará al sistema de escape una temperatura suficientemente alta como para iniciar o completar una regeneración del sistema DPF, por lo que el filtro puede bloquearse con mayor rapidez.

La solución de BG Products

Para recuperar las prestaciones del filtro antipartículas, BG Products pone a disposición del taller el servicio de restauración del DPF y del sistema de emisiones. Este servicio utiliza el BG 12Q VIA, ™ PN 9300, para calentar el limpiador BG DPF & Emissions System Restoration PN 2581 e introducirlo por la entrada de aire para eliminar los depósitos de hidrocarburos acumulados.

La máquina de limpieza del sistema de inducción y emisiones consigue que el filtro de partículas entre en modo de regeneración para realizar una limpieza efectiva. Este servicio está diseñado para limpiar los componentes del sistema de admisión y anticontaminación, restaurando la función adecuada para reducir las emisiones nocivas, prolongar la vida útil de los componentes y restaurar la potencia y el rendimiento.

Este servicio requiere la ayuda de una máquina de diagnosis para monitorizar las rpm del motor, así como las temperaturas y presiones en el sistema de escape. Debido a este requisito, el técnico debe de estar presente durante todo el servicio.