El sistema de climatización de los vehículos es uno de esos componentes al que muchos conductores no prestan especial atención… hasta que deja de funcionar correctamente en pleno verano. Entonces, el sistema de aire acondicionado se transforma en una prioridad.

Y es que un sistema de aire acondicionado que no funciona como debería se convierte en todo un problema de salud para conductores mayores, conductores con niños o cualquier persona especialmente sensible al calor, sobre todo, en países como España en el que las altas temperaturas pueden llegar incluso hasta el mes de octubre en muchas zonas.

No en vano, el interior de un automóvil estacionado al sol, parado y sin el aire acondicionado en funcionamiento puede resultar peligroso, ya que puede alcanzar los 55ºC si le da el sol directamente y la temperatura exterior es de 35ºC.

El mantenimiento preventivo evita problemas

¿Saben los clientes de tu taller que un mantenimiento rutinario del sistema de climatización del vehículo puede evitar muchos problemas del aire acondicionado? En este sentido, el profesional del taller debe concienciar a sus clientes sobre la importancia del mantenimiento preventivo del sistema.

Un mantenimiento para el que nunca es tarde, pues aunque lo recomendable es efectuar un chequeo previo a los meses de más calor, en pleno verano también se puede recomendar dicha revisión si no se ha efectuado antes pues es cuando un fallo o avería del sistema es aún más problemático.

¿Y cómo puede el conductor identificar fallos en el sistema? Hay dos grandes señales de advertencia de un sistema de aire acondicionado que necesita mantenimiento: olores y ruido.

Si al encender el aire acondicionado, se percibe un fuerte olor a humedad, puede significar que las bacterias han comenzado a aparecer en el sistema. Las bacterias pueden provocar moho, hongos y otros ‘huéspedes’ no deseados que podrían dañar los componentes y/o hacer que funcionen con menor eficiencia.

Por otro lado, si el sistema emite ruidos anormales también son indicativo de que algún componente no trabaja como debería. El principal origen de ruidos en el sistema suele proceder del compresor. Así, un zumbido suele ser el resultado de la entrada de demasiado refrigerante en el compresor, que podría tener fugas o estar dañado.

Mientras, los golpeteos cuando el acondicionador de aire está encendido son generalmente menos graves (por ejemplo, un perno flojo), pero eso no significa que no puedan conducir a problemas más significativos.

Cómo ayuda BG al profesional del taller… y a su cliente

Tras verificar que no existen fugas en el sistema y que los componentes funcionan correctamente, así como que la presión y la cantidad del gas refrigerante es la adecuada, el uso de Frigi-Clean de BG evitará daños y eliminará cualquier olor a humedad.

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De esta forma, los beneficios del mantenimiento regular son muchos: el aire acondicionado será más silencioso, el compresor durará más y la calidad del aire en el interior del automóvil será más limpia.

¿Y con qué frecuencia se debe revisar el sistema de climatización del automóvil de tu cliente? Lo ideal es efectuar una revisión al año y, como decíamos, uno o dos meses antes de que comience el verano cuando se produce un uso más continuado del sistema.

Además de concienciar sobre la importancia de la revisión del sistema, el profesional del taller no debe olvidar recomendar a sus clientes poner en marcha el sistema durante el resto del año, incluso en invierno (lo ideal, una vez a la semana durante unos minutos). Esto asegurará que las mangueras y las válvulas se mantengan bien lubricadas.

No permitas que el acondicionador de aire del coche de tu cliente acumule desgaste hasta que sea demasiado tarde: una revisión a tiempo puede ahorrarle dinero a largo plazo y garantizar que no quede atrapado en el tráfico a más de 30ºC (incluso 40ºC) sin que el sistema de climatización funcione.